viernes, 19 de noviembre de 2010

Itinerario por la Zaragoza de la Ilustración (rectificado)

A comienzos del siglo XVIII, Aragón estaba pasando por un momento de ruina económica y humana. Esto se debía a que la industria había desaparecido, no había acceso a la educación, el campo estaba mal cultivado y el comercio estaba menguando.
La población de la Ilustración se dedicaba fundamentalmente a la agricultura y a la industria. En la agricultura hubo un gran progreso, debido a la difusión de nuevos cultivos, a las mejoras en las técnicas y a la repoblación de algunas zonas que estaban prácticamente desiertas. En aquellos años tenían una mentalidad antilaboral, creían que los trabajos manuales eran deshonrosos, pero esto cambia a partir del siglo XVIII, se empieza a valorar de la misma manera el trabajo manual que el resto de trabajos, hay mejoras en las técnicas y en la formación de los trabajadores.
Aquí tenemos un plano de Zaragoza en el siglo XVIII, en él podemos observar además del reducido tamaño de Zaragoza, el límite de la ciudad marcado por el canal imperial por una parte y la centralización de la población, ya que los campos estaban separados por el Canal, para aprovechar el agua de éste como sistema de regadío.
La población ya no está separada en estamentos como en épocas anteriores. Esto es debido a las reformas establecidas por la dinastía de los Borbones. Éstos establecen el pensamiento ilustrado, por lo que ya no hay un grupo de privilegiados y critican la organización social en forma de estamentos. Además en esta época se fomentó la educación pública a través de escuelas primarias y profesionales.

La visita comienza en el Canal Imperial de Aragón, puesto que como he explicado antes, fue una gran creación para “La Ilustración”. Es una de las obras hidráulicas más importantes de Europa, se hizo para utilizarlo como sistema de regadío o también, para la navegación.
La historia del Canal Imperial de Aragón, se remonta a los tiempos de Fernando el Católico, cuando él concedió el permiso para que se creara y a raíz de ahí, se iniciaron las recogidas de aguas en El Bocal de Fontellas. Por motivos económicos, estas obras fueron paralizadas, hasta el siglo XVIII. En el año 1757, Conde de Aranda, ordenó que se continuara con la obra.
El 5 de mayo de 1772, Ramón Pignatelli fue nombrado protector del Canal, ya que las obras duraron muchos años, cuando este murió el Conde de Sástago, se convirtió en su sucesor. Pero aun con estos dos encargados, no llegó a su destino el canal, ya que en realidad, sólo se llevó a cabo una parte del proyecto.
Para hacer navegable el Canal, tuvieron que construir las famosas esclusas de Casablanca, que permitían salvar los desniveles. Sólo se construyeron tres grupos de esclusas, a pesar de la larga longitud del Canal.

Trasladándonos a Vía Ibérica, observamos la Fuente de los Incrédulos. Esta fuente la mandó construir Ramón Pignatelli en 1789, en honor a todas esas personas que creían que no sería posible la navegación del Canal.

Seguidamente, vamos a la calle Vía de San Fernando, dónde se encuentra la iglesia de San Fernando de Torrero, un claro ejemplo de arte neoclásico. Se construyó como parroquia para aquellas familias que habían trabajado en la construcción del Canal Imperial. Sirvió como cuartel a las tropas francesas en la Guerra de la Independencia. Fue en esta guerra cuando, los lienzos, hechos por Goya hacia 1800, que decoraban el altar, desaparecieron. Ahora se encuentran en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid.

Continuamos yendo al Parque Pignatelli, este parque fue creado en homenaje a Ramón Pignatelli, y donde alberga su estatua. El monumento de Pignatelli fue realizado a mediados del siglo XIX, por el escultor Antonio Palao, y el parque fue construido a principios del siglo XX. El monumento se hizo, para conmemorar el 150 aniversario de la construcción del Canal Imperial.

De aquí nos trasladamos al centro de la ciudad, concretamente, a la plaza Aragón, que surgió como consecuencia del Paseo Independencia, que fue construido a principios del siglo XIX. Además, al sur de éste, tras la puerta de Santa Engracia, se colocó una glorieta entorno a la estatua de Ramón Pignatelli (la actual estatua que se encuentra en el parque Pignatelli). Posteriormente, en el centro de esta plaza, se colocó un nuevo monumento, en homenaje al Justicia de Aragón, el cual, le dio nombre a la plaza.

Seguiremos a partir de aquí hacía el Paseo Pamplona, donde se encuentra la Puerta del Carmen, construida en 1789 por Agustín Sanz. Era una de las doce entradas a la ciudad. Ha sido testigo de muchos acontecimientos, entre ellos cabe destacar la guerra de los sitios y la Primera Guerra Carlista.

Ahora nos trasladamos a Conde de Aranda. Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda, fue un militar y estadista español. Tras el Motín de Esquilache, Carlos III lo llamó a Madrid para nombrarlo gobernador del consejo de Castilla. Este cargo, le otorgó la responsabilidad de finalizar la expulsión de los jesuitas. Instauró una política reformista, que se basaba en la ilustración. Posteriormente también fue nombrado secretario de Estado interino. A los pocos meses fue destituido y sustituido por Godoy, que le declaró la guerra a Gran Bretaña aliándose con Francia y mandó arrestar a Aranda.
Antiguamente esta era una calle muy transitada e importante, por lo que se decidió darle el nombre de éste, para conmemorar toda la influencia que tuvo Conde de Aranda sobre España.
Aquí acabamos nuestra visita por la Zaragoza de la Ilustración, espero que os haya gustado esta visita en la que hemos aprendido sobre el homenaje a personajes legendarios. ¡Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. Ana Belén. Valoro tu trabajo y que lo hayas corregido. No obstante sigue habiendo cosas que no son correctas
    " La población de la Ilustración se dedicaba fundamentalmente a la agricultura y a la industria." (debería decir, la población durante la época de la Ilustación...)
    " La población ya no está separada en estamentos como en épocas anteriores. Esto es debido a las reformas establecidas por la dinastía de los Borbones. Éstos establecen el pensamiento ilustrado, por lo que ya no hay un grupo de privilegiados y critican la organización social en forma de estamentos " ( no es correcto ya que los estamentos no se abolieron con las reformas...)
    " Aquí tenemos un plano de Zaragoza en el siglo XVIII, en él podemos observar además del reducido tamaño de Zaragoza, el límite de la ciudad marcado por el canal imperial por una parte y la centralización de la población, ya que los campos estaban separados por el Canal, para aprovechar el agua de éste como sistema de regadío.(respecto del plano, no entiendo eso que dices de "la centralización de la población"... y tampoco la lectura que haces del plano...
    Sigue trabajando que poco a poco subirán tus notas
    "

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  2. Ana Belén, los párrafos que te señale siguen igual... los borbones no acabaron con la sociedad estamental...
    Bien 6

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